Me gusta el silencio de mi propia soledad. Ese silencio en el que te sumerges aunque a tu alrededor la gente no pare de hablar y hacer ruído. Ese silencio que te golpea como la tristeza en un día lluvioso.
Parece que hay algo romántico en la tristeza y todo lo que envuelve ese sentimiento, como si de alguna forma nos gustara estar así.
Lo más difícil de vivir es respirar para mantenernos con vida.
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